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Seixas sacude las Ardenas: 19 años, debut absoluto y el tercer mejor tiempo de la historia en el Mur de Huy
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Seixas sacude las Ardenas: 19 años, debut absoluto y el tercer mejor tiempo de la historia en el Mur de Huy

El francés de Decathlon CMA CGM ganó la 90ª Flèche Wallonne en 4h35'29" con una ascensión de 2:43 al muro final, tan solo tres segundos del récord all-time de Alaphilippe, mientras Pogačar y Evenepoel guardan fuerzas para Lieja del domingo

DAPor Diego Araya··9 min de lectura

Paul Seixas completó la ascensión final al Mur de Huy en 2 minutos y 43 segundos, el tercer mejor tiempo registrado en la historia de La Flèche Wallonne. Fue el miércoles 22 de abril, en la 90ª edición de la carrera más brutal de las Ardenas belgas, y el corredor de Decathlon CMA CGM lo consiguió con el codo derecho ensangrentado tras una caída a mitad de recorrido, en su primera participación en la prueba y con apenas 19 años y 210 días de vida. Nadie en la historia de la carrera había ganado tan joven. Mauro Schmid (Jayco-AlUla) y Ben Tulett (Visma-Lease a Bike) cruzaron la línea tres segundos después, juntos, peleando por las migajas de una victoria que el francés construyó con una lógica aplastante.

Resultados

Pos.CorredorEquipoTiempo
1Paul Seixas (FRA)Decathlon CMA CGM4h 35' 29"
2Mauro Schmid (SUI)Team Jayco–AlUla+3"
3Ben Tulett (GBR)Visma–Lease a Bike+3"

La carrera antes del Mur: control, caos y la fuga de protocolo

La 90ª Flèche Wallonne partió desde Herstal con 200 kilómetros por delante, 11 cotes catalogadas y la estructura de siempre: una fuga de seis corredores que el pelotón dejó ir con la condición de no soltarla más de tres minutos. UAE Team Emirates-XRG marcó el tempo durante las primeras horas, cumpliendo el papel de equipo regulador que le corresponde cuando lleva al favorito nominal al pie de la última rampa. El circuito final en el que se inscribe el Mur de Huy incluye también la Côte d'Ereffe y la Côte de Cherave, subidas que sirven para tensar el grupo antes de que el muro decida todo.

Pero las Ardenas siempre tienen su capítulo de caos. Marc Hirschi, ganador en ediciones anteriores, tuvo que abandonar por una caída antes del sector decisivo. Guillaume Martin, Warren Barguil y Diego Ulissi también terminaron en el asfalto, dejando a sus equipos sin recursos para la final. El propio Seixas cayó en uno de los momentos de mayor nerviosismo de la carrera: se levantó con el codo derecho en carne viva, el maillot manchado de sangre y la certeza de que había perdido unos segundos que en otro contexto podrían ser definitivos. Que no lo fueran dice mucho sobre el estado de forma que traía el francés a Bélgica ese miércoles.

El plan y la improvisación: cómo Seixas desmanteló el Mur

La estructura táctica de Decathlon CMA CGM para la última ascensión era de libro. Léo Bisiaux lideraría el grupo hasta el kilómetro final, Jordan Labrosse tomaría el relevo durante los siguientes 300 metros, y Paul Lapeira se gastaría en otros 300 metros más, dejando a Seixas con unos 400 metros libres para lanzar su propio sprint desde la posición más adelantada posible. El objetivo era minimizar los metros de exposición del líder y maximizar la inercia cuando llegara el momento de atacar.

A 800 metros de meta, la realidad se separó del guion. Bisiaux se apartó antes de lo previsto y Seixas ya estaba en primera línea, con Ben Tulett y Mauro Schmid pegados a sus ruedas. El francés no esperó: atacó desde donde estaba, con Labrosse todavía visible en la calzada pero sin capacidad real de guía. Fue una aceleración que surgió del instinto antes que del cronómetro, y resultó tan efectiva que ningún rival pudo plantarle cara. Tulett aguantó durante los primeros metros del esfuerzo máximo de Seixas, pero cuando el francés subió otra marcha en el tramo de mayor pendiente, el británico no tuvo respuesta. Schmid llegó con el suizo a tres segundos del ganador. El tiempo total de la ascensión, 2:43, quedó a tres segundos del récord histórico de la prueba.

Tiempos de ascensión al Mur de Huy — hitos históricos

Fuente: CyclingUpToDate / DomestiqueCycling / Escape Collective

El Mur en perspectiva: qué significa 2:43 en la historia de esta rampa

Julian Alaphilippe establece el récord histórico del Mur de Huy con 2 minutos y 40 segundos, tiempo conseguido en su victoria de 2021. Alejandro Valverde —cinco veces ganador de La Flèche Wallonne entre 2006 y 2017 y el corredor que durante una década convirtió esta carrera en su coto privado— registró 2:41 en su triunfo de 2014. Seixas, con 2:43, se convierte en el tercer escalador más rápido de la historia en esa rampa, por delante de los 2:46 que Pogačar necesitó en su victoria de 2023. Que un debutante de 19 años acceda al podio histórico de los tiempos en el Mur es una anomalía estadística que el ciclismo tarda años en producir.

El contexto añade peso al dato. Las condiciones del miércoles no eran las de las ediciones récord: temperatura más baja, asfalto húmedo en los tramos de mayor pendiente y el desgaste acumulado de una caída. Más relevante aún: Seixas atacó desde 400 metros antes de lo planificado, lo que significa que sostuvo el esfuerzo máximo durante más tiempo del previsto. Con el plan original ejecutado a la perfección —ataque desde los últimos 400 metros en lugar de los 800 reales— el récord de Alaphilippe habría estado en peligro real.

Quién es Seixas: de campeón junior en Lieja a ganador en el Mur

El 11 de abril de 2026, once días antes de su victoria en el Mur, Paul Seixas ganaba el Tour del País Vasco con tres etapas y la clasificación general. Se convirtió entonces en el primer francés en ganar una carrera WorldTour por etapas en casi dos décadas. Tiene 19 años. Hace dos temporadas, con 17, ganó la versión junior de Lieja-Bastoña-Lieja en solitario, la misma prueba que el domingo le presentará el escenario más exigente de su carrera hasta la fecha. No es un detalle menor: Seixas llegó a las Ardenas en 2026 sabiendo lo que era ganar la carrera más larga de Bélgica, aunque en categoría sub-23.

Lo que distingue a Seixas de otros corredores precoces no es solo la potencia en las rampas —que es extraordinaria— sino la capacidad de leer la carrera en tiempo real y adaptar la táctica a lo que está pasando, no a lo que estaba escrito. Cuando Bisiaux se apartó antes de tiempo, otro corredor habría esperado a Labrosse o habría perdido el momento. Seixas atacó. Cuando cayó a mitad de carrera, otro corredor habría llegado al Mur con la cabeza en la herida. Seixas llegó a por el récord. Esa frialdad, a esa edad y en un debut, es lo que tiene al pelotón con la vista puesta en Lyon este fin de semana.

Las ausencias y lo que realmente cambian

Tadej Pogačar, bicampeón de La Flèche Wallonne con sus victorias de 2023 y 2025, no salió en Huy el miércoles. El esloveno tiene la mira puesta en Lieja-Bastoña-Lieja del domingo y, más adelante, en el Tour de Romandía como bloque de rodaje hacia el Tour de Francia. Remco Evenepoel tomó la misma decisión: el belga de Red Bull-Bora-Hansgrohe, ganador de la Amstel Gold Race tres semanas antes, decidió reservarse íntegramente para el monumento del domingo.

Es tentador ver la victoria de Seixas como el fruto natural de esas ausencias. El argumento no resiste el análisis. En primer lugar, Schmid y Tulett son corredores de nivel WorldTour que llegaron al pie del Mur con las mismas condiciones que el francés. En segundo lugar, la magnitud del tiempo de ascensión —2:43, tercer mejor registro histórico— no tiene corrección por ausencias: la rampa no discrimina entre ediciones con Pogačar y ediciones sin él. En tercer lugar, el historial de La Flèche Wallonne está lleno de victorias en escenarios parecidos: Stephen Williams ganó la edición de 2024, también sin los grandes favoritos en plena forma. El mérito de Seixas no necesita asterisco.

Palmares reciente: La Flèche Wallonne 2021–2026

AñoGanador
2021Julian Alaphilippe
2022Dylan Teuns
2023Tadej Pogačar
2024Stephen Williams
2025Tadej Pogačar
2026Paul Seixas

Lieja el domingo: el otro tablero

El domingo 26 de abril se disputa la 112ª edición de Lieja-Bastoña-Lieja, la más antigua de las clásicas del calendario. El escenario es radicalmente distinto al del Mur de Huy: 260 kilómetros, diez cotes en el final, ninguna de ellas con las rampas verticales de Huy pero sí con una acumulación de desnivel que fragmenta el pelotón de otra manera. La Côte de La Redoute, La Roche aux Faucons y el repecho final hacia el Boulevard de la Sauvenière son muros más largos y menos explosivos que el de Huy, lo que favorece a corredores capaces de sostener la potencia durante cuatro o cinco minutos seguidos en lugar de los noventa segundos máximos del Mur.

Pogačar y Evenepoel llegan el domingo con toda la artillería. El esloveno ha ganado Lieja en varias ocasiones y conoce el final como pocos. El belga tiene la motivación extra de correr en casa y la forma demostrada en la Amstel. Pero Seixas llega con algo que no se puede simular: la certeza de que puede subir rampas del 9% a un ritmo que el récord histórico de la carrera anterior no alcanza. Ganó la versión junior de Lieja hace dos años. Tiene en el cuerpo la memoria muscular de ese final. Y llega al domingo con el pelotón todavía procesando lo que vio el miércoles en el Mur de Huy.

Tres hombres, un podio, la carrera más larga del clásico de primavera. En los últimos veinte años, el ciclismo ha producido muy pocos debutantes que lleguen a un monumento habiendo ya demostrado que pueden escalar al ritmo de la historia. Seixas es uno de ellos. El domingo lo sabremos con más precisión.