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Tour de Flandes 2026: Pogačar defiende corona ante Van der Poel y Van Aert en los muros de Flandes
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Tour de Flandes 2026: Pogačar defiende corona ante Van der Poel y Van Aert en los muros de Flandes

La 110ª edición del Ronde van Vlaanderen promete un duelo de tres bandas sobre 271 km de adoquines y 16 hellingen

DAPor Diego Araya··12 min de lectura

Tres hombres, 16 muros, una sola piedra en la cima

El Tour de Flandes 2026 se corre el domingo 5 de abril con una pregunta que lleva tres años sin respuesta definitiva: ¿quién manda en los adoquines flamencos? Tadej Pogačar ganó en 2023 y 2025. Mathieu van der Poel respondió en 2024 y sumó su tercer triunfo. Wout van Aert, el tercero en discordia, acumula cinco podios en el Ronde pero nunca ha subido al escalón más alto. La 110ª edición promete resolver, al menos temporalmente, un debate que define la era dorada de las clásicas.

Los 271 kilómetros entre Amberes y Oudenaarde incluyen seis tramos de adoquines llanos y 16 hellingen, los muros empinados y empedrados que convierten esta carrera en la más dura del calendario de primavera. La organización ha eliminado el Steenbeekdries y el Stationsberg del recorrido respecto a ediciones anteriores, lo que concentra aún más la acción en el circuito final entre el Koppenberg y el Paterberg. Desde la primera ascensión al Oude Kwaremont, casi exactamente en el punto medio de la carrera, hasta la línea de meta en Oudenaarde quedan 135 kilómetros de desgaste progresivo donde cada muro va eliminando pretendientes.

Ciclistas en carrera por carreteras empedradas

El recorrido: de Amberes al infierno de las Ardenas flamencas

La carrera parte desde la Grote Markt de Amberes en dirección sur, cruzando seis Tour Villages que marcan el pulso de la primera mitad: Sint-Niklaas, Hamme, Erpe-Mere, Haaltert, Herzele y Zottegem. Son kilómetros de carreteras anchas y llanas donde los equipos controlan el ritmo y donde el viento del Mar del Norte puede partir el pelotón en abanicos sin previo aviso. Los primeros adoquines llanos aparecen en Lippenhovestraat y Paddestraat, en los alrededores de Zottegem, como anticipo de lo que viene.

La primera ascensión al Oude Kwaremont marca el inicio real de la batalla. Con 2.200 metros de longitud, 92 metros de desnivel, un promedio del 4% y rampas de hasta el 11,6%, es el muro más largo del recorrido. Los primeros 600 metros son asfalto; los siguientes 1.600 metros, adoquines irregulares donde el desgaste mecánico y físico se acumula con cada repetición. En la edición de 2025, Pogačar pulverizó el KOM de Strava en esta cuesta con un tiempo de 2 minutos y 49 segundos, el más rápido jamás registrado.

Después del primer paso por el Kwaremont, la ruta serpentea por el Eikenberg y los adoquines de Holleweg antes de llegar al Wolvenberg. Cada uno de estos segmentos funciona como filtro: los ciclistas con menor potencia en esfuerzos cortos van cediendo posiciones, y los equipos con menos recursos tácticos pierden control del grupo.

El circuito decisivo: Koppenberg, Taaienberg, Kwaremont y Paterberg

Con 45 kilómetros por recorrer, la carrera entra en su fase terminal sobre el Koppenberg, el muro más temido del calendario flamenco. Sus 600 metros de longitud engañan: el desnivel medio es del 11,6% y las rampas máximas alcanzan el 22% sobre adoquines desiguales del siglo XIX. La pendiente pasa del 12% al 20% en los primeros 200 metros, con todavía 400 metros por delante. En su primera aparición en el Tour de Flandes en 1976, solo cuatro corredores lograron coronarlo sin poner pie a tierra. Van der Poel ha producido 514 vatios (6,85 W/kg) durante 3 minutos y 18 segundos para subirlo en carrera, con picos de 620 vatios en el tramo más empinado.

Tras el Koppenberg vienen la Mariaborrestraat, el Taaienberg y el Oude Kruisberg/Hotond, tres obstáculos que mantienen la presión sobre un pelotón cada vez más reducido. Pero la carrera se decide en la dupla final: Oude Kwaremont y Paterberg, separados por apenas unos kilómetros de falso llano.

El Paterberg es corto y brutal. Con 360 metros de longitud, 45 metros de desnivel, una pendiente media del 12,5% y rampas máximas del 20% sobre adoquines, es el último muro antes de los 13 kilómetros finales hasta Oudenaarde. Van der Poel ha registrado 679 vatios durante un minuto para coronarlo. No hay escondite posible: quien llega al Paterberg sin piernas se queda clavado en los adoquines.

Los muros decisivos: pendiente máxima (%)

Pogačar: el campeón del mundo que colecciona monumentos

Tadej Pogačar llega al Tour de Flandes 2026 como campeón defensor y máximo favorito después de una primavera que roza lo irreal. Ganó la Strade Bianche por cuarta vez con un ataque a larga distancia sobre los caminos blancos de la Toscana. Dos semanas después, conquistó su primera Milán-San Remo tras sobrevivir a una caída a 32 kilómetros de meta, atacar en la Cipressa, soltar a Van der Poel en el Poggio y ganar al sprint a Tom Pidcock por medio neumático en la Via Roma. Lleva 11 triunfos en monumentos a sus 27 años. Solo le falta la París-Roubaix para completar los cinco.

En el Tour de Flandes 2025, Pogačar demostró que su capacidad en los muros flamencos está al nivel de los mejores especialistas de la historia. Su ataque en la última ascensión al Oude Kwaremont, con 19 kilómetros restantes, fue un ejercicio de potencia bruta: aproximadamente 519 vatios durante casi tres minutos para establecer el tiempo más rápido jamás registrado en esa cuesta. Abrió 12 segundos de ventaja en la cima, duplicó la diferencia en el Paterberg y terminó ganando por más de un minuto a Mads Pedersen, que batió a Van der Poel en el sprint por el segundo puesto.

El patrón de Pogačar en los clásicos es predecible y, aun así, imparable. Ataca repetidamente en los muros largos, donde su relación potencia-peso marca diferencias, y usa las bajadas para consolidar la ventaja. En 2023, su primer Flandes, el guion fue similar: aceleración en el Kwaremont, confirmación en el Paterberg, solo hasta meta. La cuestión para sus rivales no es si atacará, sino si tienen las piernas para responder.

Ciclistas en pelotón durante competencia profesional

Van der Poel: el puncheur que busca el récord absoluto

Mathieu van der Poel ha ganado el Tour de Flandes en 2020, 2022 y 2024. Con tres victorias, iguala a Achiel Buysse, Fiorenzo Magni, Eric Leman, Johan Museeuw, Tom Boonen y Fabian Cancellara como máximos ganadores de la carrera. Si gana el domingo, Van der Poel sería el primero en alcanzar cuatro victorias en la historia moderna del Ronde. Su registro en la prueba es histórico por derecho propio: seis podios consecutivos entre 2020 y 2025, un récord absoluto.

La señal de alarma para sus rivales llegó en la E3 Saxo Classic, seis días antes del Ronde. Van der Poel atacó en el Paterberg con más de 40 kilómetros por recorrer y se fue solo al frente. Durante los últimos 90 minutos de carrera, promedió 446 vatios, la cifra más alta que ha registrado en su carrera sobre esa duración. Su ventaja superó el minuto, pero un grupo de cuatro perseguidores la redujo a segundos en el último kilómetro. Van der Poel aguantó por metros para completar su tercer E3 consecutivo, una demostración de forma que confirma su preparación específica para el domingo.

El neerlandés del Alpecin-Deceuninck es el corredor más explosivo del pelotón en esfuerzos de uno a tres minutos, exactamente la duración de los muros flamencos. Su capacidad para producir más de 600 vatios en el Paterberg o el Koppenberg le permite abrir brechas instantáneas que otros simplemente no pueden cerrar. Sin embargo, el desgaste de la E3 y el esfuerzo acumulado de la temporada podrían pasar factura.

En 2025, Van der Poel llegó al último Kwaremont con Pogačar, Van Aert y Pedersen, pero fue incapaz de responder cuando el esloveno aceleró. La diferencia entre ambos parece residir en la resistencia en la segunda mitad de carrera: Pogačar mantiene la potencia después de 250 kilómetros; Van der Poel la pierde fraccionalmente.

Van Aert: la tercera espada que no acepta ser eterna promesa

Wout van Aert ha construido su primavera 2026 alrededor de un objetivo: ganar un monumento adoquinado. El belga del Visma-Lease a Bike sufrió una fractura de tobillo a principios de año, quedó atrapado por la nieve en un campamento de altura, se perdió el Omloop Het Nieuwsblad por enfermedad y tuvo una avería en Le Samyn. A pesar de todo, terminó tercero en la Milán-San Remo después de caerse junto a Pogačar antes de la Cipressa y remontar desde el fondo del pelotón.

En el In Flanders Fields (la antigua Gent-Wevelgem), Van Aert formó un dúo en cabeza con Van der Poel tras atacar en el Kemmelberg a 58 kilómetros de meta. Ambos colaboraron durante decenas de kilómetros pero fueron absorbidos cerca del final, y Jasper Philipsen ganó el sprint del grupo. El resultado fue decepcionante, pero la lectura táctica es positiva: Van Aert demostró que tiene la potencia para ir al frente en los momentos clave y que su resistencia sobre distancias largas ha mejorado respecto a temporadas anteriores.

Van Aert conoce cada metro de las carreteras flamencas. Creció en Herentals, se formó en el ciclocross belga y ha disputado el Tour de Flandes como protagonista desde 2019. Su problema histórico en esta carrera es que comparte perfil con Van der Poel y Pogačar, y en las ediciones recientes no ha conseguido marcar la diferencia cuando los otros dos aceleraban. Si quiere ganar el domingo, necesita que el desgaste de la E3 pase factura a Van der Poel y que Pogačar cometa un error táctico, un escenario improbable pero no imposible.

Los outsiders: Pidcock, Pedersen y el factor equipo

Tom Pidcock llega como un nombre a vigilar después de su segundo puesto en la Milán-San Remo. El británico del Pinarello-Q36.5 es campeón olímpico de mountain bike y tiene la explosividad necesaria para los muros cortos. Su problema es que a menudo llega a los últimos 30 kilómetros de los monumentos adoquinados sin equipo, lo que le obliga a jugar a rueda y esperar un sprint reducido en lugar de atacar.

Mads Pedersen fue segundo en el Tour de Flandes 2025, batiendo a Van der Poel en el sprint del grupo perseguidor. El danés del Lidl-Trek tiene la potencia y el peso para sobrevivir los muros, y su sprint desde grupos pequeños es uno de los más rápidos del pelotón. Si la carrera se rompe tarde y un grupo de cuatro o cinco llega junto a Oudenaarde, Pedersen es peligroso.

El papel de los equipos será determinante. UAE Team Emirates-XRG puede rodear a Pogačar con gregarios de lujo como McNulty, Del Toro y Wellens para controlar la carrera. Alpecin-Deceuninck depende casi exclusivamente de Van der Poel, con Philipsen como opción alternativa si la carrera llega en grupo. Visma-Lease a Bike tiene a Van Aert, pero también a Laporte y Kooij como comodines.

Las claves tácticas del domingo

La eliminación del Steenbeekdries y el Stationsberg del recorrido 2026 reduce ligeramente el número de obstáculos en la fase final, lo que podría favorecer a los corredores de un día que prefieren un desenlace más concentrado. Con menos muros intermedios, el bloque Koppenberg-Taaienberg-Kruisberg-Kwaremont-Paterberg se convierte en una secuencia ininterrumpida de 25 kilómetros donde toda la carrera se comprime.

El viento es el factor impredecible. Las carreteras flamencas son planas y abiertas en la primera mitad del recorrido, y un viento lateral fuerte puede formar abanicos que dejen a favoritos mal posicionados antes de llegar a los muros. En 2024, un abanico temprano complicó la carrera de varios equipos y benefició a un Alpecin-Deceuninck bien organizado en la cabeza del pelotón.

La pregunta final es cuántas veces se puede atacar el Kwaremont sin pagarlo en el Paterberg. Pogačar ha demostrado que puede soltar a todos en la tercera ascensión al muro más largo de Flandes. Van der Poel prefiere esperar al Paterberg, donde su explosividad a corto plazo es máxima. Van Aert necesita que ambos se neutralicen para tener espacio. Tres estrategias, 16 muros, y 271 kilómetros para ejecutarlas. El domingo, los adoquines flamencos tendrán la última palabra.

Ganadores recientes del Tour de Flandes

Historial reciente: dominio absoluto de dos hombres

El Tour de Flandes de la última década ha sido territorio exclusivo de un puñado de nombres. Desde 2019, solo cuatro corredores distintos han ganado: Alberto Bettiol en 2019, Van der Poel en 2020, 2022 y 2024, Pogačar en 2023 y 2025, y Kasper Asgreen en 2021. El denominador común de los ganadores recientes es la capacidad de producir potencias superiores a 500 vatios en esfuerzos de dos a cinco minutos, exactamente lo que exigen el Kwaremont y el Paterberg.

Van der Poel ostenta el récord de seis podios consecutivos en el Ronde (2020-2025), una marca que ningún otro corredor ha logrado en la historia moderna de la carrera. Pogačar, por su parte, ha terminado entre los tres primeros en todas sus participaciones. La rivalidad entre ambos ha elevado el nivel de la prueba hasta extremos que recuerdan la época de Cancellara y Boonen, cuando el suizo y el belga se repartían victorias con la regularidad de un metrónomo.

La 110ª edición tiene todos los ingredientes para ser histórica. Un tricampeón que busca el récord. Un bicampeón que no conoce el límite. Y un belga que lleva años esperando su turno en la carrera más importante de su país. Amberes a Oudenaarde, 271 kilómetros, 5 de abril. Lo demás sobra.